Viejos Lobos...


Cuatro días de atemporalidad... si me tuviera que quedar con algun momento lo tendría claro, me quedo con la primera hora de curso, antes de que nada comenzara, cuando nos dimos cuenta de que el dolor de las mejillas era de sonreir...

Es curioso como compartir ciertas cosas con desconocidos hace que esas personas dejen de ser extraños, los lazos que crea el escultismo...

Qué guay que haya un montón de gente válida con ganas de hacer un montón de cosas.
Ayer volví a mi casa con la sensación de que si los lobatos regresan a las suyas al menos la mitad de feliz que yo todo merecía la pena...
Intentaré guardar ese sentimiento para los días de desolación en lo que pienso que no hacemos lo suficiente, que somos muy pocos, que no se nos nota ni toma en serio...

Hoy no voy a pensar en eso, sólo voy a pensar en que este finde nuestros lobatos tendrán una acampada brutal, y que recordarán cuando sean mayores que unos locos desatados les enseñaron a amar el mundo.

Buena Caza Viejos Lobos :)

2 comentarios:

Rodrigo dijo...

Yo haría extensible la última frase a todo el que contribuya con su labor al escultismo... (vamos, que impliques al que no sea (ya) Viejo Lobo) :p

one of us dijo...

...leer tus palabras me llena de alegría... recuerdo mis ilusiones y energías cuando hace ya algún tiempo fui yo tu viejo lobo...

...que nada te frene el entusiasmo, y si te vienen alguna vez esos días de desolación, ya sabes donde estoy...

besos desde los pirineos!